Jul
27
Europa armada hasta los dientes contra la inmigración ilegal
El poder del Euro y la baja del dólar, junto con el endurecimiento de las leyes inmigratorias de la administración Bush, han hecho de Europa el destino preferido de los inmigrantes provenientes de Latinoamérica, África y Europa del Este. La depresión económica generalizada en la mayor parte de estas regiones ha aumentado el volumen de inmigrantes en los últimos diez años. Mientras que los latinoamericanos se inclinan fundamentalmente por España, para evitar la barrera del idioma, los africanos del Norte se desplazan hacia las costas europeas del Mediterráneo, y los europeos del Este se pasan para el Oeste.
Actualmente hay una tendencia europea para dificultar la inmigración ilegal. La administración de extrema derecha en Francia predica la xenofobia, y la Italia de Berlusconi acaba de dar carácter de crimen a la inmigración ilegal, lo que significa que los que la practiquen podrían acabar en la cárcel, no ya sólo de vuelta en su país de origen.
Desde el punto de vista, por ejemplo, de los españoles, con una tasa de desempleo que el gobierno de Zapatero no ha logrado bajar sustancialmente, la inmigración ilegal se ve como una amenaza. Por otro lado, desde el punto de vista de los inmigrantes, muchas veces la emigración es su única salida frente a la falta de empleo, oportunidades, o incluso de las condiciones básicas de supervivencia. Sin embargo, los intereses de ambas partes confluyen cuando los inmigrantes en situación ilegal traen aptitudes o conocimientos que escasean en el marcado laboral de destino, o cuando aceptan realizar trabajos que los ciudadanos legales no desean realizar. La explosión inmobiliaria que se produjo en el Sur de España, y que ahora ha decaído notablemente, se alimentó básicamente con el trabajo manual de obreros y constructores en situación ilegal.
Recientemente, el gobierno español decidió extender de 40 a 60 días el tiempo de internación de los inmigrantes ilegales, y también planea limitar la inmigración por re-agrupación familiar. La combinación de estos dos factores seguramente traerá grandes complicaciones para las familias con miembros a ambos lados del Atlántico. El gobierno español está ofreciendo como contrapartida varios beneficios a los inmigrantes que retornen a su país de origen, como por ejemplo la posibilidad de cobrar su seguro de desempleo acumulado.
Con esta combinación de incentivos y endurecimiento de políticas migratorias, España se pone a la cabeza de una Europa que busca librarse del problema de la inmigración ilegal, a cualquier precio.
-Verónica Pamoukaghlián, desde Barcelona
Aun en tiempos de globalización, es comun que el norteamericano/europeo medio tenga una idea folclórica de Latinoamérica, mucho más cercana de la realidad de una comunidad agrícola de Bolivia, que de el día a día de ciudades como Lima o Montevideo. La inusual historia del actual embajador de los Estados Unidos en el Paraguay pareciera confirmar en parte esta visión de nuestra región.



El film lo protagoniza Xavier, un parisino de 27 años que llega a Barcelona para estudiar el último año de la carrera de Ciencias Económicas. Se pone a buscar piso y finalmente encuentra un apartamento en el centro, que compartirá con otras seis personas: un italiano, una inglesa, un danés, un belga, un alemán y una española.