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Cómo manejar a un secuestrador conversacional
Domingo por la mañana. Despertar, sacar a pasear al perro, comprar café, regresar a casa. Encender la computadora, entrar a Skype y buscar a tu intercambio de inglés. Dos horas después, te desconectas, extrañamente insatisfecho.
Quizá aún estés medio dormido. Quizá necesitabas más tiempo para que la cafeína surtiera efecto. Lo que sea que haya sido, no puedes señalar por qué te sientes tan “bah” al final de la conversación. Repasas la conversación en tu mente y te das cuenta de que durante una conversación que duró alrededor de 120 minutos, tuviste 5 minutos, bueno, 10 máximo, de conversación real en inglés. Wow. ¿Te despertaste temprano en domingo para esto? ¿Qué pasó?
Te han secuestrado conversacionalmente.
Haz suficientes intercambios lingüísticos con las suficientes personas y te vas a enfrentar con esta situación – conocer a una persona parlanchina que no te dejará hablar. Pero un secuestrador conversacional puede no ser necesariamente un glotón conversacional. Puede ser un signo de desajuste de niveles. Es natural que un angloparlante que habla español casi como un nativo, no sea una buena pareja para un hispanoparlante que sólo puede hablar inglés en tiempo presente.
Bueno, ese ejemplo puede ser un poco extremo, pero el punto es que necesitas darte cuenta si tu intercambio está dominando la conversación porque simplemente él o ella es así, o porque sus respectivos niveles de lenguaje están demasiado separados.
Si decides que la respuesta es la primera y no la segunda, aquí hay algunas sugerencias para nivelar la balanza conversacional a tu favor:
1. Utiliza una alarma
Puede ser tu celular, tu reloj, vaya, puede ser incluso un reloj de arena. No importa cuál sea el caso, decidan desde el inicio cuánto tiempo va a usarse hablando cada idioma. Ajusta la alarma para que sirva de recordatorio para ambos de ustedes de que es tiempo de cambiar de lenguaje.
2. Inicia la conversación en el idioma que deseas practicar
Si eres un hablante de español que desea mejorar su inglés, saluda a tu intercambio en inglés. Haz el inicial “hola, ¿qué tal?” en inglés. Cuando haces esto, inmediatamente estableces el tono de que estás listo y eres capaz de comenzar la conversación en inglés. Si su compañero de lenguaje te contesta en español, responde en inglés, diciéndoles educadamente que te gustaría llevar a cabo la primera parte de la reunión en inglés.
Sin importar lo que hagas, intenta no cambiar entre español e inglés en la charla inicial ["¡Hola! How are you? ¿Qué tal las vacaciones?"], porque cuando haces esto, estás enviando una señal de que te sientes incómodo hablando inglés y estás abriendo la puerta para que un compañero parlanchín secuestre la conversación.
3. Cambiar la frecuencia de la reunión
Esto puede no ser factible para muchas personas, pero una manera de incrementar el tiempo de plática de calidad, es incrementar el número de veces que se comunican por mes o por semana. Por ejemplo, en lugar de tener una sesión semanal donde se toman turnos hablando en español e inglés, hacen dos sesiones más cortas; una sesión en un solo día hablado solamente inglés, y la otra sesión en otro día, hablando exclusivamente español. Para algunas personas esto puede ser la mejor opción ya que fuerza a ambos lados a concentrarse en un solo idioma por sesión. Pero esta opción también toma más tiempo y coordinación de horarios, haciendo que sea potencialmente menos atractiva.
4. Dirige la conversación hacia un tema en el que tu intercambio se ve forzado a utilizar el inglés
Si sabes que tu intercambio tiene un vocabulario limitado en español en un área particular, puedes hacer que hablen inglés simplemente haciéndoles preguntas que tratan con dicho tema. Elige un tema que crees les importe mucho o sobre el cuál tengan una opinión. No necesita ser algo controversial. La idea es hacerlos hablar acerca de algo que ponga a prueba su español, (p.ej. no tienen el vocabulario en español para hablar al respecto), para que cambien al inglés. Por ejemplo, temas actuales, arte, historia, cocina, música, etc. Llega preparado con algunas preguntas y un poco de vocabulario propio, para que puedas mantener esta parte de la conversación fluyendo. Y aunque puede ser que no puedas responder tan fluidamente como te gustaría en inglés durante esta conversación, será un excelente ejercicio de comprensión auditiva y de construcción de vocabulario para ti.
Obviamente, si la situación persiste y eres incapaz de encontrar un feliz medio con tu intercambio, no sigas encontrándote con esa persona. Agradéceles por su tiempo y no quedes en malos términos. ¡Nunca sabes cuándo podrías verlos de nuevo!
¿Qué pasos has tomado para lidiar con intercambios demasiado parlanchines? ¿Qué funciona y qué no? Y si eres una persona muy parlanchina ¿cómo haces para limitarte?
Foto: Too Talkative de Sanguine Rouge. Con permiso.
Excelente esta serie de post sobre los intercambios. Es un tema sobre el que no se habla mucho en la enseñanza de lenguas, y creo que merecería más cancha.
Gracias, Benito, por tu comentario. Sí, me interesa mucho este tema y por cierto escribí otra entrega en la misma serie hoy en el lado inglés de este blog. Tengo que repasarlo en español. Saludos.