Mar
11
El niño al que se le murió el amigo (Minicuento #5)
Podcast: Download
This story is read by Viviana Mejenes-Knorr. Originally from Mexico City, she currently lives in Schiedam, Holland, where her translation business Art of Words is based.
El niño al que se le murió el amigo
de Ana María Matute
Una mañana se levantó y fue a buscar al amigo, al otro lado de la valla. Pero el amigo no estaba, y, cuando volvió, le dijo la madre:
-El amigo se murió.
-Niño, no pienses más en él y busca otros para jugar.
El niño se sentó en el quicio de la puerta, con la cara entre las manos y los codos en las rodillas. «Él volverá», pensó. Porque no podía ser que allí estuviesen las canicas, el camión y la pistola de hojalata, y el reloj aquel que ya no andaba, y el amigo no viniese a buscarlos. Vino la noche, con una estrella muy grande, y el niño no quería entrar a cenar.
-Entra, niño, que llega el frío -dijo la madre.
Pero, en lugar de entrar, el niño se levantó del quicio y se fue en busca del amigo, con las canicas, el camión, la pistola de hojalata y el reloj que no andaba. Al llegar a la cerca, la voz del amigo no le llamó, ni le oyó en el árbol, ni en el pozo. Pasó buscándole toda la noche. Y fue una larga noche casi blanca, que le llenó de polvo el traje y los zapatos. Cuando llegó el sol, el niño, que tenía sueño y sed, estiró los brazos y pensó: «Qué tontos y pequeños son esos juguetes. Y ese reloj que no anda, no sirve para nada».
Lo tiró todo al pozo, y volvió a la casa, con mucha hambre. La madre le abrió la puerta, y dijo:
-Cuánto ha crecido este niño, Dios mío, cuánto ha crecido.
Y le compró un traje de hombre, porque el que llevaba le venía muy corto.
Audio clip: Adobe Flash Player (version 9 or above) is required to play this audio clip. Download the latest version here. You also need to have JavaScript enabled in your browser.

March 11th, 2010 at 7:58 pm
[...] reader of today’s minicuento is Viviana from Mexico. I’ll let her tell you about herself in her own [...]
March 12th, 2010 at 12:39 pm
¡Uff! (tranen in de ogen!) Un cuento verdaderamente emocionante (sabes, que me parece que soy más emocionado “en español que en neerlandés”?). Quizá que es por el hecho que tán me emociona México. ¿Por qué? No sé, hombre. ¿Por tener 60 años, y me acuerdo de mi años de juventud, en los años 1963-64, cuando visité, a menudo, a la ciudad de Juarez? Cosa cual, hoy al día, ya no parece posible, por varias razones…
Pero no, no es esta la razon. Sencillamente es un cuento…con raices en la vida, de eso se trata.
Con respeto,
Pablo
March 12th, 2010 at 1:48 pm
Pablo,
Mi corazón tiene la energía de más de 100 años, pero mi cuerpo me dice tener menos ; )…
Gracias por su comentario.
Een hartelijke groet uit Schiedam!
Viviana